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MANEJO DE LA METAPLASIA INTESTINAL

La metaplasia intestinal es la forma de reparación de la mucosa inducida por múltiples factores; entre ellos considerado como básico es el Helicobacter Pylori. Está asociada en bajo grado con cáncer gástrico, a diferencia de lo que sucede con la metaplasia intestinal del esófago de Barret.
La presencia de displasia aumenta 100 veces el riesgo de cáncer gástrico en comparación con los que no la presentan.
La metaplasia intestinal se ubica en un comienzo en la curvatura menor, en las áreas ricas de glándulas píloricas y progresivamente se extiende en forma discontinua alcanzando áreas de mucosa ricas en glándulas fúndicas. De acuerdo a la presencia en sus células de enzimas y organelas absortivas se las puede clasificar en los siguientes subtipos.
Tipo I: metaplasia intestinal completa, caracterizada por la presencia de células absortivas, células Panneth secretoras de sialomucina.
Tipo II- III: metaplasia intestinal incompleta o colónica, caracterizada por la presencia de células columnares secretoras de sialomucina y/o sulfomucina. El tipo II secreta sialomucina y las tipoIII sulfomucina además de tener glándulas prominentes distorsionadas con ausencia de células de Panneth. Por tal motivo este último tipo de metaplasia se asocia a un incremento del riesgo de cáncer gástrico.
Con respecto a las estrategias de manejo de la metaplasia intestinal corresponde evaluar la historia familiar de cáncer gástrico, ser caucásico o inmigrante de una región con alta prevalencia de cáncer gástrico y la ausencia de displasia en la biopsia.
La terapia erradicadora del helicobacter pylori en la metaplasia intestinal gástrica sin displasia tiene poco efecto en la progresión a cáncer gástrico, ya que la metaplasia es un pobre marcador de riesgo de cáncer gástrico, esto no significa que la eliminación del helicobacter pylori como carcinogénico no disminuya el riego de cáncer.
En los pacientes con metaplasia gástrica intestinal sin displasia no se recomienda la vigilancia endoscópica debido al bajo riesgo de futura neoplasia. En caso de presentar displasia en la biopsia se recomienda la vigilancia endoscópica (podría utilizarse cromoendoscopía con cristal violeta, índigo carmín o azul de metileno y/o endoscopía de magnificación) con la posibilidad de la resección de la lesión ya sea en forma endoscópica o quirúrgica.

Conclusiones:
La metaplasia intestinal gástrica es una forma de reparación de la mucosa con bajo riesgo de progresión a cáncer, siempre que no haya displasia. Se asocia a la infección con helicobacter pylori.
La terapia de erradicación del helicobacter pylori tiene un pequeño impacto sobre la extensión y/o progresión de la metaplasia intestinal gástrica en todo el mundo, y la vigilancia endoscópica en ausencia de displasia no está recomendada.


Bibliografia consultada:
Fennerty M. Gastric Intestinal metaplsia on routine endoscopio biopsy. Gastroenterology 2003;125:586-590.
Leung W, Sung J. Review article: intestinal metaplasia and gastric carcinogenesis. Aliment Pharmacol Ther 2002;16: 1209-1216.